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lunes, 13 de febrero de 2012

Dìa de los enamorados: Fuego de amor a la distancia

Anthony se fue al traspatio y se acomodó en un sillón, debajo de árbol de mango, abrió la carta y  leyó:

¡Oh amado, cuánto te amo! Te deseo como la planta desea el agua en tiempo de verano para vivir de tu frescura, o como la sábana  en tiempo de frío, para que me arropes y calientes mi cuerpo. Me encuentro en el desierto de la soledad y anhelo ardientemente el oasis de tu mirada, de tus besos y abrazos, para vivir en remanso, en medio de este desierto solano.
Ahora que estás lejos de mí, no sabes cuánto te extraño.
Decirle a mi cabeza que deje de pensar en ti es como decirle a mi corazón que deje de latir. Cada día, a cada hora, sin saber cómo evitarlo, llegas tú a mis pensamientos, como el más hermoso de los recuerdos, como la más dura realidad, como el amor más intenso de toda la vida.
Te quiero ver y no puedo, te quisiera tener y no te tengo, lo único que puedo hacer es amarte, pero en silencio.
En mi boca no hay el dulce sabor de tus labios, sino el salado sabor de mis lágrimas.
Te veo en la multitud y te reconozco al instante, porque llevas en tu interior el trozo de corazón que me quitaste.
Me gustaría que mañana al despertarme estuvieras a mi lado, para poder comprobar así que mis sueños por fin se han hecho una realidad.
Acércate a mí y abrázame, extiende tu mano y acaríciame, abre tus ojos y mírame frente a frente... apóyate en mi hombro y regálame tu tiempo, y te amaré aun después de la eternidad.
Quisiera estar en tu mente y hacerte compañía. Por eso recuerda que siempre estaré a tu lado.
Amor, si una gota de lluvia moja tus mejillas, esa soy yo.
Ternura, observa una mariposa posada en una flor, esa soy yo.
Cariño, si ves un pétalo pasar muy junto a ti, esa soy yo.
Cielo, si escuchas un pajarillo cantar en tus mañanas, esa soy yo.
Tesoro, una gaviota está de centinela, mientras tú descansas, esa soy yo.
Yo, que siempre estaré a tu lado de mil diversas formas, porque seré lluvia, viento, arroyo, el sol que te quema, el leño que te abriga.
La noche con su luna, que invitará al descanso.
Te quiero, amor, y allí estaré... Te amo, aunque tenga que sufrir las consecuencias.
 Anthony no pudo soportar y lloró. Sintió deseos de salir corriendo a buscar a su amada Antonella, pero la circunstancia le cerrò la puerta. Sim embargo, el amor ardía a la distancia.

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